jueves, 9 de septiembre de 2010

José Pablo Feinman sobre Descartes

René Descartes nació el 31 de marzo de 1596 en La Haye, en la Turena francesa. Pertenecía a una familia de la baja nobleza, siendo su padre, Joachin Descartes, Consejero en el Parlamento de Bretaña. Hizo sus estudios en el colegio de los jesuitas de La Flèche, hasta los dieciséis años, estudiando luego Derecho en la Universidad de Poitiers. Según la propia confesión de Descartes, tanto en el Discurso del método como en las Meditaciones, las enseñanzas del colegio le decepcionaron, debido a las numerosas lagunas que presentaban los saberes recibidos, a excepción de las matemáticas, en donde veía la posibilidad de encontrar un verdadero saber.
Luego de dar una pequeña reseña biográfica de Descartes, nos avocamos a lo que el filósofo argentino José Pablo Feinman tiene para decirnos en su programa del Canal Encuentro, Filosofía (aquí y ahora), en donde se plantea revisar las preguntas fundamentales que formularon grandes filósofos, entre ellos Descartes.
El programa abre con frases dichas por una voz en off, entre ellas se destaca: “Descartes es un héroe del pensamiento” Ya de entrada vemos como Feinman valora la importancia del filósofo francés. El bloque del programa se basa en dos descubrimientos, el descubrimiento de América por Colón y el descubrimiento de la subjetividad, por Descartes. Feinman se propone relacionarlos entre sí.
Habla del hombre que descubre América como un hombre de la modernidad, capitalista. Comenta que este hombre necesita pensarse a si mismo, tener una subjetividad, para tener una noción de cuál es su relación con la realidad exterior y ahí es donde, dice Feinman, aparece Descartes que parte de una concepción escéptica de la filosofía.
Comienza comentando que Descartes puso al hombre en la centralidad, el hombre capitalista, desplazando a dios y dando luz al humanismo. El humanismo es una concepción que parte del hombre como sujeto.
Analiza el problema que plantea Descartes, que descubre que el centro del pensamiento es la subjetividad. René habla de que la veracidad de Dios es más fuerte que lo que pueda llegar a contemplar el “genio maligno”. Llega a la conclusión de que todo lo que está afuera, la cosa externa, tiene que existir porque cree en la veracidad de Dios. Feinman dice que Descartes se ha traicionado porque se remitió a Dios y no a su pensamiento moderno.
Critica a Descartes ya que este para justificar la presencia de Dios utiliza el cógito, el pienso luego existo. Descartes dice que dado que en si mismo existe el pensamiento de la perfección, debe existir alguien que sea la perfección y ese es Dios. Feinman refuta esta supuesta demostración diciendo que Descartes justifica a Dios desde su propia subjetividad.

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